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Pirilana nace de un amor por el producto natural y su entorno.

Los Pirineos: robustos valles, altas montañas, vegetación distinta según la vertiente de la montaña y un clima imprevisible.

Las ovejas pasan los veranos en alta montaña a unos 2.000 m y durante el invierno están en el valle con su pastor. Los cambios meteorológicos de cada estación se reflejan en su lana, igual que las distintas razas se adaptan a la vegetación que ofrece cada región.

Las ovejas pasan los veranos en alta montaña a unos 2.000 m y el invierno están en el valle con su pastor.
Hace unos años, conocí la asociación Xisquetas en una feria en Barcelona promocionando su lana de los Pirineos

Hace unos años, conocí la asociación ‘Obrador Xisqueta’ en una feria en Barcelona promocionando su lana de los Pirineos.

 

La asociación ‘Obrador Xisqueta’ nació para ayudar a los pastores, que reintroducían las ovejas autóctonas en el pirineo pallarés, comprando la lana a un precio justo.

El proyecto me entusiasmó.

En casa teníamos edredones de lana holandesa.

Un buen día, después de muchos años, decidí que necesitaba renovarlos.

Fue en ese momento, cuando me acordé de la asociación.

Y pensé: ¿Por qué no hago yo edredones aquí como los que tengo de Holanda?

¡Con esta fantástica lana de los Pirineos!

Ese verano, estando de vacaciones por los Pirineos, empecé mi búsqueda de las Xisquetas.

Las encontré en LLesui, un pequeño pueblecito en lo alto de la montaña en el Pallars Sobirá.

Una gente majísima, y hablando hablando, vimos que no habían pensado en hacer edredones de lana. Mantas sí.

¡Pero los edredones no pesan!

Yo quería aprender todo sobre las Xisquetas y su lana.

 

Ese verano estando de vacaciones por los Pirineos empecé mi búsqueda de las Xisquetas.
La asociación Xisquetas nació para ayudar a los pastores que reintroducían las ovejas autóctonas en el pirineo pallares, comprando la lana a un precio justo.

Asistí a una “tria”, que se lleva a cabo cuando las ovejas bajan juntas en un rebaño gigante desde la alta montaña (2000 m), después de pasar allí el verano. En este momento cada pastor recupera su rebaño.

En mayo asistimos a una “xollada”, un esquileo, en la granja de una pastora de LLesui.

Es excepcional ver cómo los esquiladores hacen su trabajo con toda su profesionalidad.

Después, la lana pasa por los críticas manos de las chicas de la asociación. Aquí ya se separa la lana en diferentes sacos para usos distintos.

De esta manera también pude escoger la mejor lana para nuestros edredones.

Así empezó nuestra experiencia.

Ya lo sabemos casi todo de la lana Xisqueta y cada día estamos más entusiasmados.

Empezamos a definir cómo queríamos que fueran nuestros edredones.

Hicimos varios experimentos, cardando la lana, hasta dar con los grosores correctos.

Después buscamos el mejor algodón 100% para el acolchado.

Queríamos un aspecto de lo más suave y natural para el acabado.

Mientras tanto encontramos el nombre:

“Pirilana”.

Queríamos que los Pirineos formaran parte del nombre, ya que ellos nos inspiraron la idea de hacer los edredones y son la fuente principal de nuestra materia prima, la lana. De ahí salió Pirilana.

Me gustó a la primera.

Yo soy Holandesa y me traje mis edredones de lana conmigo ya hace 30 años.